Rendimiento con criterio
Ajustamos memoria, procesamiento, almacenamiento y concurrencia a la carga real. Validamos la configuración antes de ponerla en producción.
Servidores optimizados y administrados para ejecutar tus modelos, asistentes y automatizaciones. Dimensionamos los recursos y cuidamos la operación para que tu equipo se centre en lo que quiere construir.
Un modelo necesita recursos adecuados y una operación cuidada. Definimos una base técnica que puedas mantener, medir y ampliar.
Ajustamos memoria, procesamiento, almacenamiento y concurrencia a la carga real. Validamos la configuración antes de ponerla en producción.
Diseñamos accesos, aislamiento y conexiones privadas. Acordamos dónde se alojan los datos y qué información puede salir hacia servicios externos.
Nos ocupamos del sistema, las actualizaciones y la supervisión dentro del alcance contratado, con un canal técnico para resolver incidencias.
Partimos de tu caso de uso. El tamaño del modelo, la memoria necesaria y las peticiones simultáneas determinan la configuración.
Para equipos que necesitan ejecutar modelos de lenguaje en un entorno controlado.
Para consultar información de empresa con búsqueda documental y generación aumentada por recuperación (RAG).
Para integrar IA con procesos internos o estudiar cargas de visión, audio y ajuste de modelos.
La propuesta concreta las tareas, la frecuencia de mantenimiento y los tiempos de atención. Así sabes qué se administra desde el primer día.
Sistema, entorno de ejecución, dependencias, dominio y certificados según la arquitectura acordada.
Accesos mínimos, cortafuegos, parches y cambios planificados con posibilidad de reversión.
Seguimiento de disponibilidad, recursos, almacenamiento y servicios para detectar incidencias y cuellos de botella.
Política de copias, retención y pruebas de restauración ajustadas a los datos y al servicio contratado.
Revisión de consumo, concurrencia y tiempos de respuesta para proponer ajustes con datos.
Inventario, configuración documentada y acompañamiento técnico durante la operación.
El desarrollo de asistentes, las integraciones, las licencias y el consumo de API externas se presupuestan cuando el proyecto los necesita. La disponibilidad de GPU y los niveles de servicio se confirman en la propuesta.
Revisamos modelos, datos, usuarios, integraciones y requisitos de privacidad.
Definimos CPU/GPU, memoria, almacenamiento y el alcance de administración.
Configuramos el entorno y comprobamos funcionamiento, carga y recuperación.
Supervisamos, mantenemos y revisamos la capacidad conforme evoluciona el uso.
Depende del modelo, su tamaño, el tiempo de respuesta esperado y el volumen de peticiones. Algunas cargas pueden ejecutarse en CPU. Estudiamos si necesitas GPU y cuánta memoria requiere antes de proponer recursos.
Podemos diseñar un entorno para modelos autoalojados y búsqueda sobre tus documentos. Revisamos licencias, permisos y conexiones. Si intervienen API externas, se identifica qué datos se transmiten y a qué servicios.
Evaluamos el modelo y el entorno de ejecución que necesita tu aplicación. La compatibilidad depende del hardware, las dependencias y las condiciones de licencia; se valida durante el análisis técnico.
La administración cubre la infraestructura y los servicios definidos en la propuesta. El desarrollo de asistentes, la preparación de datos, el entrenamiento o el ajuste de modelos requieren un alcance y una valoración específicos.
Acordamos la ubicación y la arquitectura antes del despliegue. Configuramos acceso restringido, cifrado en tránsito, aislamiento y copias según el proyecto. El autoalojamiento por sí solo no sustituye una revisión de privacidad y permisos.
Sí, estudiamos tu instalación, dependencias y datos para planificar una migración o ampliación. Definimos pruebas, ventana de intervención y recuperación. Los recursos y los tiempos de atención quedan recogidos en la propuesta.
Cuéntanos qué quieres ejecutar. Si todavía no sabes qué recursos necesitas, empezamos por ayudarte a definirlos.